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GERENCIAR UNA VIDA, el libro que narra la historia de Victoria Eugenia Echeverri Arango

Por: Juan Francisco Herrera.  Director – Editorial Saber Media

Lanzamiento de GERENCIAR UNA VIDA, el libro que narra la historia de Victoria Eugenia Echeverri Arango, una notable mujer pereirana que por su obra y gestión la editorial Saber Media ha elegido para ofrecer su legado a través de un texto en el que no solo se puede conocer su trabajo por la ciudad de Pereira y la región, sino en el que también se encuentra gran parte de su labor realizada a lo largo de más de 30 años al frente de Fenalco Risaralda. Además de los libros impresos que se ofrecerán durante el lanzamiento, al público le será posible acceder a este trabajo por medio de un libro digital que estará disponible en Internet.

RESEÑA:

Toreada en más de una plaza, Victoria Eugenia Echeverri Arango, nacida en Pereira, madre de Paola y Gregorio, abogada, amante de la lectura, aparte de tener a su haber diferentes estudios en los que la gerencia y la gestión han labrado su experticia, con innumerables reconocimientos a lo largo de su brillante carrera y actual directora ejecutiva de FENALCO Risaralda, emerge con toda la fuerza de su carácter en este revelador relato, que además de biográfico se le ofrece a los lectores como un manual de lo que significa gerenciar una vida, en parte gracias a las enseñanzas que le ha dejado su vocación de servicio tanto en el sector público como en el privado.

Todo en medio de lo que ella misma reconoce como un liderazgo innato, pero también el resultado de una búsqueda constante y el fruto de los continuos aportes de personas valiosísimas que la han rodeado, entre ellas algunos de sus profesores, con quienes moldeó su rigor académico, así como una férrea disciplina y organización.

Proveniente de una familia tradicional, muy paisa, con cuatro hermanos: Pilar, Diego, Camel y Andrés, quienes han girado a lo largo de su existencia alrededor de esa figura matriarcal que les legó la vida: Amparo Arango Garcés; familia que también recuerda con profundo amor y gratitud a sus abuelos paternos, Rosendo Echeverri y Lucrecia Botero, así como a Roberto Arango Botero y a Leonarda Garcés, sus abuelos maternos.

Desde muy temprano, Victoria tuvo la oportunidad de darse cuenta de forma progresiva, hasta el momento en que casi como epifanía y con total conciencia de ello, su nombre, del que tan orgullosa se siente, y que sus padres escogieron al unísono con profundo amor, se le fue revelando como una metáfora de lo que ha sido su vida, no obstante los múltiples obstáculos y retos, como aquél que la marcaría para siempre cuando de niña perdió a su padre y tuvo no solo que reponerse asumiendo un liderazgo valiente dentro de la familia, sino al encarnar un rol que a la postre le significó la urdimbre de su talante, quizás como un homenaje a ese hombre del que heredó la vena política, Oscar Echeverri Botero, quien al momento de su partida fungía como Representante a la Cámara.

Esta fuerza interior le permitió asumir con honor y decoro diferentes cargos entre los cuales figuran su labor como concejal de Pereira; también se desempeñó como directora regional de Agencias de Risaralda y Quindío, en la Corporación Financiera del Transporte; como asesora jurídica en la Federación Nacional de Comerciantes, FENALCO; como gerente de la Beneficencia Departamental de Risaralda – Lotería de Risaralda; como directora de Fomento al Turismo de Pereira y como actual directora ejecutiva de la Federación Nacional de Comerciantes seccional Risaralda y como Presidenta de la junta directiva del Comité Intergremial de Risaralda, trabajos desde los que siempre

ha pretendido retribuirle a su patria chica, Pereira, a la cual le aporta toda su capacidad, conocimiento y experiencia, con profunda fe y optimismo, y con el objetivo de seguir contribuyendo al avance tanto de la ciudad como de la región.

EL PROCESO EDITORIAL

Cuando nos interesamos en la vida de Victoria Eugenia Echeverri Arango para consignar en un libro sus vivencias y gestión, por supuesto teníamos antecedentes de su importancia en el contexto regional del Eje Cafetero y específicamente en la ciudad de Pereira. Sin embargo, conforme avanzó el proceso literario y nos adentramos en los detalles, en la minucia de sus cometidos, en el alcance de su legado y vimos de primera mano los testimonios de las personalidades que conocen su trabajo y que la aprecian, nos estremeció constatar el valor de la vida que estábamos registrando, lo que nos persuadió aún más de la necesidad de divulgar su obra.

Gerenciar una vida fue tomando entonces forma no solo como un libro biográfico, sino como un documento en el que se expondrían las máximas sobre ese arte de hacer de la gerencia un estilo de vida, y encontramos que en realidad ese atributo era transversal en todas las facetas de nuestro personaje, alrededor de quien había siempre una atmosfera consistente en el modo de asumir la existencia como un método dotado de ética, disciplina y estética, con el único fin de trascender.

Y esta trayectoria ejemplar se nos revelaba también como una buena historia, llena de vivencias y anécdotas que le aportaban al en principio académico libro, una serie de situaciones propias de un texto de narrativa. Teníamos con gran fortuna una vida que registrar, un conocimiento que divulgar y una buena historia para contar, lo que nos fue entusiasmando cada vez más, pues, los buenos relatos ameritan ser tallados con el inmortal sello de la escritura.

La historia de vida, los ancestros y familia de Victoria Echeverri, sus cargos, su perspectiva y su gestión, han quedado para siempre en este libro en el que incluso es posible consultar el registro que Victoria Echeverri ha hecho del diario acontecer de su ciudad y que puede ser auscultado en el último capítulo de este documento que se ha culminado con éxito.

Saber Media ha tenido el privilegio de emprender este proyecto, para contar una vida notable a través de esta coedición con la Universidad Católica de Pereira; para ofrecer su libro a un amplio público, convencidos de que será de gran provecho para las nuevas generaciones de gerentes; es decir, de las personas que al leerlo habrán comprendido que vivir, ¡vivir con mérito!, de cierta manera, es gerenciar.

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