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Libre albedrío

Por: Alexander Ríos Arboleda

En unos increíbles discursos, los diferentes bandos en contienda presidencial se arrasan con posturas en defensa de sus ideales. En algunos casos plagados de superficialidad, desconociendo los cimientos o historia de los hechos. Otros, osados funcionarios públicos que saben que tienen prohibido participar en política, asaltan la inteligencia de los colombianos con acciones evidentes de apoyar a uno u otro candidato.

Las redes, los periódicos, la radio y la televisión se encienden con la suspensión de los alcaldes de Medellín e Ibagué. El primero por apoyar la candidatura del Pacto Histórico y el segundo por hacerlo al del Equipo por Colombia. Cada uno a su estilo define su accionar para defenderse de la resolución de la Procuraduría General de la Nación. Quintero el paisa, en la misma postura tremendista de su maestro Petro, se asoma al balcón a gritar que le han dado un golpe de estado. Llama a la desobediencia civil y a las marchas pacíficas, ante la posesión del nuevo encargado de la Alcaldía. Siempre rodeado de una guardia claramente petrista que lo ensalza y lo envenena contra la decisión. Hurtado el de la Ciudad Musical, en rueda de prensa asume su defensa, inicialmente con una tutela, esgrimiendo las mismas razones de Quintero sobre la directriz de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien dispuso que un órgano administrativo no debe suspender a un gobernante elegido popularmente.

Localmente y en una decisión personal, el concejal de Pereira del Partido Conservador, Anderson Gutiérrez en sus redes sociales anuncia que no apoyará la directriz del partido de respaldar la candidatura de Fico Gutiérrez y que se mueve a donde Gustavo Petro.
Este es el mismo dirigente que en privado afirma que no es conservador y que llegó a la lista del partido por conveniencia electoral. Tendrá la Dirección Departamental de la organización Conservadora mover la queja a los organismos de control del partido, para hacer valer las decisiones políticas respaldadas por los estatutos de la colectividad, con el fin de generar una suspensión del citado concejal, quien se encuentra en el lugar equivocado por sus convicciones y forma de ver el mundo.

El libre albedrío en estas gestas electorales existe, pero para quienes no representan instituciones, partidos o funciones públicas. Las reglas de juego para ellos están trazadas en la Constitución y en las leyes. De allí que con la dinámica del país y sus tres ramas del poder público, se requiere ajustes para que no sean objeto de burla las prohibiciones legales. Como el de la suspensión de un funcionario en forma exprés cuando las fallas en su accionar son protuberantes, o la de un representante de un partido cuando su voluntad personal está por encima de la colectividad. Y así la lista continua con reformas urgentes como la ley electoral y la justicia.

P.D. Según información del portal Diario Criterio, el procurador judicial Carlos Alfonso Zuluaga Arango da concepto dirigido al Tribunal Contencioso Administrativo de Risaralda para suspender provisionalmente el cobro de peaje, dentro de un proceso de acción popular que busca eliminar la caseta de Cerritos, en donde se cobra una tarifa de tránsito. La razón, por ya haberse cumplido su objeto contractual y que tomó en el tiempo 19 años. Gran debate ahora que se cuenta con ese dinero para las obras del Samán.

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