+ Opinión

La fiesta del deporte

Por: Alexander Ríos Arboleda
Ingeniero industrial

El mundo del deporte se regocija con la inauguración del torneo mundial de fútbol en Qatar, evento que excepcionalmente se realizará en un país con condiciones climáticas difíciles por el calor y se le suma como problemática a esto, la manera como se gobierna este país a través de una monarquía, con lineamientos de justicia basados en la Sharía o ley islámica. En el territorio qatarí son evidentes la violación a los derechos humanos, el menos precio a la mujer y las condiciones laborales precarias a la que los trabajadores son sometidos, ejemplo de esto son los cientos de muertos en la construcción de los estadios en donde se llevará a cabo los juegos.

A quienes nos gusta hacer deporte, este tipo de eventos son especiales, porque se reúnen allí los mejores de la disciplina, después de 4 años de eliminatorias en donde la participación de las selecciones de fútbol de cada país paraliza las actividades cotidianas para disfrutar del juego. Y es que el balompié se practica culturalmente desde niños, ¿quién no le ha pegado a la pelota?, con los amigos del barrio, en la calle, en el parque o en una cancha especializada. En Colombia las escuelas de fútbol se cuentan por miles y de allí han nacido las figuras nacionales, los más talentosos logran traspasar fronteras y hacer fortuna en las diferentes ligas del mundo.

Este deporte no es exclusivo de los hombres, hoy tenemos destacadas actuaciones de las mujeres en torneos paralelos, y ya la tierra da los frutos, con talentos sin iguales como Linda Caicedo, calificada como la segunda mas importante en su categoría a nivel mundial.

Mis primeros recuerdos deportivos a festejar no fueron precisamente los futbolísticos, se proyectaron a las peleas boxísticas de Mohamed Ali y Joe Frazier, hazañas mas elevadas si se tiene en cuenta que allí no se comparte el guante para que otro siga peleando, es por su preparación y dirección técnica la que dejará el sudor en el cuadrilátero y los empates son escasos. De esta historia pasé a descubrir el mundial de fútbol del 74, la lucha de nuestros ciclistas en la vuelta a Colombia y la revelación de los juegos olímpicos en donde van los deportistas de muchas disciplinas.

Hoy que tengo a mi nieto Alejandro, inicialmente lo llevé de la mano a las piscinas de la Villa Olímpica, luego procuré que se enamorara del baloncesto en el Coliseo Mayor, pero su amor al fútbol me llevó a inscribirlo en una escuela en Dosquebradas. Por lo tanto, el deporte es una fiesta, cualquiera que se practique, entretiene, se hacen amigos y de paso ayuda a mantener en forma el cuerpo y la mente.

Hoy compartiré la alegría de ver por televisión el torneo deportivo más importante a nivel mundial y localmente le seguiré haciendo barra al Deportivo Pereira, en estas justas finales del rentado colombiano.

P.D. Continúan las lluvias y aumentan los trancones en Pereira y Dosquebras; se ha vuelto insoportable la congestión no solo en horas pico, ya se extendió a buena parte del horario diurno y parte del nocturno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *